31 de julio de 2011

LA NOCHE

LA NOCHE ES PUNTUAL, CICLICA.
SIEMPRE ACUDE A LA CITA
TAL VEZ IGUAL QUE LA MUERTE,
SOLO QUE ESTA ES TAN PUNTUAL
QUE AVECES LLEGA ANTES.
LA NOCHE ES CONTRADICTORIA, VOLUBLE.
PUEDE MOSTRARSE PESADA O LIGERA
ESCLAVIZANTE O LIBERADORA
PROFUNDA O INMEDIATA
LLENA DE INSOMNIOS O VACIA DE SUEÑOS.
AUNQUE SE ALEJA POR INSTANTES
SIEMPRE ESTA ACECHANTE, CALCULADORA
PARA ABRAZARNOS CON SUS LARGOS
BRAZOS OBSCUROS Y FRIOS.
LA NOCHE SIEMPRE REGRESA
NO SE DEMORA, ASISTE AL ENCUENTRO.
SIEMPRE RENACE DE SI MISMA
PARA SER SACRIFICADA CADA AMANECER
Y RESURGIR DE LAS CENIZAS.

LA AGRURA

LA NOCHE APENAS COMIENZA
 Y YA TE SIENTO VENIR
DENTRO DE MI.
TU FUEGO ME CONSUME
POCO A POCO
QUEMANDO MIS ENTRAÑAS
MIS VISCERAS
SIENTO TU SER
SUBIR POR MI GARGANTA
PARA INTENTAR SALIR
DISPARADA POR MI BOCA.
SIN QUERER O QUERIENDO
NO LO SE, INDUCES AL SUDOR
 A QUE ESCAPE POR CADA UNO DE MIS POROS.
DE PRONTO COMO LLEGASTE, TE VAS DE MI.
SIN AVISAR, SIENTO COMO TUS LLAMAS
QUE CARCOMEN SE APAGAN SIN QUE QUEDE
RASTRO DE TI ¡MALDITA AGRURA!

LATITUD

TAN PRONTO, DE GOLPE, SIN APENAS
VESTIGIOS DE SU SANGRE ENTRE MIS YEMAS,
LAS COSAS VAN PERDIENDO SU SENTIDO.
MUDAN DE PIEL Y ESPINAS LAS PALABRAS,
IGUAL QUE LOS RECUERDOS DE LOS PARQUES
HAN DEJADO DE SER LO QUE ANTES FUERON
RAZON, MITO Y VERDAD. CRECIO EL VERANO
PLUVIAL SOBRE LOS ARBOLES, LA MUSICA
VUELA CON ELLOS A OTRA TIERRA. INTENTO
ESCUCHARLOS PARTIR, PERO YA ES TARDE
TAMBIEN PARA LOS PAJAROS Y EL TRUENO
QUE DIO A LA HABITACION SU GEOMETRIA
EVAPORO SU RASTRO. NADA QUEDA
DEL RELAMPAGO HERIDO. NI UN EFIMERO
DESPOJO DE MI SOMBRA ESTA EN EL AIRE.
                                                       JORGE VALDES DIAZ-VELEZ

HERENCIA

Hace cuatro años, sería por octubre o noviembre, salí otra vez de la cárcel después de cumplir una condena de dos, dizque por robo, señor. yo era inocente. Se lo juro, señor, por Santa María de Guadalupe, que no me dejará mentir.
También mi padre fue convicto -un par de veces, no más. Y cuentan que mi abuelo también -tres o cuatro, parece-, pero eso son decires, yo ni lo conocí. Igual ambos, dizque por robo los dos. Mi padre siempre dijo que él era inocente- y besaba los dedos puestos en cruz.  Y en la familia se sabe que mi abuelo lo juraba por Nuestra Señora de la Concepción- porque también era devoto mi abuelo.
Son las cuatro treinta de la mañana y acaba de levantarme el teléfono. Es mi hijo, desde la delegación. Me dijo que lo detuvieron, acusado de robo, pero que no nos preocupemos, que lo van a soltar pronto porque es inocente. Ya veremos mañana quién nos puede ayudar. A esta hora no pienso ir por él: sé que miente el muy tal por cual.
                                                                             FELIPE GARRIDO.

29 de junio de 2011

EL HURTO

"El maligno, con apariciones puntuales de fantasmas, daba a mis sueños un giro de pesadilla"
                                       Juan Jose Arreola en Confabulario.

Le robo horas a la noche
para platicar con los muertos eternos
que habitan mi cuarto.
Vagan por entre los libros
flotando en cada pagina.
Los tomo de las manos
forzandolos a que me hablen
a que me miren, a que dialoguen conmigo.
Son muchos los fantasmas
que deambulan con sus hojas abiertas
con sus manos manchadas de tinta
con sus recuerdos silenciosos.
Siempre estan ahi
asechandome pacientemente
sabiendose inmunes al tiempo
burlandose de mi efimera existencia
que se agota cada vez que
intento atraparlos.
No le robo horas a la noche
son ellos, los fantasmas los
que me hurtan el tiempo y la vida
en cada pagina que leeo.
Pues saben, como yo
que no me alcanzara la existencia
para llamarlos a todos por su nombre
para deletrear su abecedario.
Por eso morire con ellos
para convertirme en un fantasma
eterno que habite en mis libros.

27 de junio de 2011

EL MESERO

EL MESERO

Era su primer día de trabajo y su esmero porque todo saliera bien era manifiesto hasta para el cliente más distraído.

El ambiente en ese Samborns era tranquilo. Pese a que eran pocos los meseros, puede decirse que el servicio a los comensales era bueno. El capitán de meseros era una persona madura y exigente. Cuando supo que era el primer día de labores del mesero, decidió ponerlo a prueba, para lo cual sólo esperaba el momento oportuno.

El mesero tenía una enorme necesidad del trabajo, por esto le entusiasmaban las buenas propinas que durante la mañana la habían dejado. Inmediatamente comenzó a realizar cuentas mentalmente para ver cuántas deudas podría pagar con su primer sueldo sumado a las propinas.

La mañana y la tarde transcurrieron sin que nada importante aconteciera, con lo que el jefe de meseros veía terminar el día sin que su oportunidad de poner a prueba al nuevo empleado apareciera.

De pronto la oportunidad se presentó. Era ya de noche cuando el cajero aviso al jefe, que un cliente había salido del restaurante con una cuchara en la mano. De inmediato el jefe vio la oportunidad que estaba esperando. Sin perder tiempo, llamó al nuevo mesero y le ordenó que alcanzara al comensal para recuperar la cuchara.

El mesero salió, pero vio la calle sola. Que clima tan frío, pensó. Con la mirada buscó por todos lados y lo único que vio fue a un hombre caminando por el parque, que para esa hora estaba completamente solo. Como la distancia que los separaba era relativamente corta, comenzó a caminar. De pronto se dio cuenta que el hombre aceleró el paso, hasta casi trotar. Cuando se percato ambos se encontraban corriendo. En el momento en el que el mesero dio alcance al cliente, lo tomo por el hombro para pedirle la cuchara. Inesperadamente sintió un fuerte golpe en el abdomen, el cual provocó que todo le diera vuelta a su alrededor, el desvanecimiento únicamente le permitió decir: ¡Sólo venia por la cuchara!

                                                                                                         Adrian Delgado.

EN DEFENSA PROPIA

EN DEFENSA PROPIA

No lo puedo creer, que distracción la mía, como es posible salir de ese Samborns, con la cuchara en la mano sin que nadie se percatara, no quiero ni pensar la pena que habría pasado, si se hubieran dado cuenta.

¿Qué haría yo con esa cuchara? Una cuchara por demás, como cualquier otra, hecha de alguna aleación desconocida para mí. En fin, una cuchara más o una menos, es lo mismo.

Ese clima tan fresco, invitaba a regresar caminando a casa con pasos lentos. Tranquilo , emprendí mí retorno. Solo con mí cuchara, atravesé el parque que de día está repleto de niños jugando y ancianos leyendo.

De pronto me percaté que mis pasos no eran los únicos que rompían el silencio del parque, alguien venía detrás de mí. Al darme cuenta, la velocidad de mis pasos era más rápida, casi trotaba al igual que mi perseguidor, sólo que él lo hacía más rápido que yo. Al momento en que su respiración jadeante se escuchaba más cerca de mí, sentí su mano con violencia en mi hombro, obligándome a detenerme. Sin pensarlo, empuñe la cuchara por el lado que contiene los alimentos y la clave con fuerza en el abdomen de mi perseguidor.

Al voltear completamente mi rostro, me di cuenta que era el mesero de Samborns. Únicamente alcance a escuchar que me decía, al tiempo que se desvanecía: ¡Sólo venia por la cuchara!

                                                                                                         Adrian Delgado.



Me han robado...

A lo laro de mi vida
me han robado
las canciones pero no
la voz y la musica.
Me han robado la sonrisa
pero no la alegria
el llanto pero no el dolor.
Me han urtado las ilusiones
pero nunca las utopias
ni los sueños.
Me han robado los pasos
pero no mi caminar.
Y ahora tu me haz
robado un libro
pero no mis conocimientos.
Robaste mis poemas
pero no pudiste llevar contigo
la mano que los escribio
ni el pensamiento que los sintio.
Tienes mis poemas
pero una mano
un pensamiento
para escribir
nunca los tendras.

Te sentaras a mi mesa.

Hoy te sentaras a mi
mesa para cenarte.
Pondre tu sonrisa en mi plato
y la comere poco a poco.
Servire en la copa tus recuerdos
los derramare por la mesa
y bebere lo que quede de ellos.
El plato fuerte sera tu corazon
aderezado con los temores y
las alegrias que ha vivido.
Limpiare mi boca con tus cabellos
y de postre comere tu boca
con esa miel que emana gota a gota.
Hoy te sentaras a mi mesa
para cenarte, hasta indigestarme de ti.

17 de junio de 2011

No escucho el eco...

No escucho el eco de mis pasos.
¿Sera que no camino?
No siento mi respiracion.
¿Sera que no vivo?
Escribo desde el limbo de la nada
desde este lugar inhospito y asfixiante.
Me encuentro en lo profundo
del infierno en que se ha
convertido este mundo.
Miro bien y estoy
rodeado de espectros.
Intentan devorarme
hacerme trizas
no logro liberarme
me arrastran para
llevarme hasta lo
mas profundo de mi.
Grito a Dante y a Virgilio
no responden
dejan que me hunda
en los siete circulos
en que me he convertido.
Ahora de nuevo
la obscuridad, el silencio.
No escucho el eco
de mis pasos.
¿Sera que no camino?
No siento mi respiracion.
¿Sera que no vivo?