12 de agosto de 2011

AHORA ESCRIBO...

AHORA ESCRIBO PAJAROS.
NO LOS VEO VENIR, NO LOS ELIJO
DE GOLPE ESTAN AQUI, SON ESTO,
UNA BANDADA DE PALABRAS
POSANDOSE UNA A UNA
EN LOS ALAMBRES DE LA HOJA,
CHIRRIANDO, PICOTEANDO,
LLUVIA DE ALAS (CANTOS)
Y YO SIN ALGO QUE DARLES
SOLAMENTE DEJANDOLOS VENIR.
TAL VEZ ESO SEA EL AMOR.

10 de agosto de 2011

NOS QUEDAREMOS SOLOS.

NOS QUEDAREMOS SOLOS.

NOS QUEDAREMOS SOLOS Y SERA DE NOCHE.
NOS QUEDAREMOS SOLOS MI ALMOHADA Y MI SILENCIO,
Y ESTARA LA VENTANA MIRANDO INUTILMENTE.
YO DIRE: YA ES MUY TARDE.
NO ME CONTESTARAN NI MIS LIBROS, NI EL CAFE,
SOLAMENTE TU OLOR, TU SOMBRA DE PAPEL
COMO UN POEMA PUESTO BOCA-ABAJO EN LA MESA.
DARE UN TRAGO AL CAFE Y FUMARE UN CIGARRILLO
SINTIENDO LAS NOTAS DE ESA SINFONIA,
OYENDO BAJAR LA LLUVIA POR ENTRE LA LUNA.
Y DIRE: YA ES DE NOCHE.
Y ESTAREMOS DE ACUERDO, OH CAFE!, OH CENIZA!,
CON LOS LIBROS QUE REMONTAN MI CUARTO,
TRISTES ESQUELETOS DE PALABRAS.

LA HORA Y EL SITIO.

LA HORA Y EL SITIO.

las palabras, esas distancias de algo,
esta mirada que vamos entregando y que sin embargo no ha estado con nosotros,
esta subita prisa, esta forma de ojos,
palabras, manos que quieren sujetar un tiempo que es un rostro
o el sonido de otra palabra,

ya no se nada,
no estoy con ustedes si acaso me leen,
por la ventana entra el sol, entra la noche como una mujer sin alas,
entro yo, entra mi voz y aun no estoy con ustedes,
las palabras levantandose, hacinandose,
en el rostro del anochecer hay rasgos de piedra que el viento abrillanta y apaga,
entreabre tu perdicion y mira bien adentro,
otra palabra alli vuelve del humo,

las palabras como sospechas de carne, como viento de carne,
palabras dichas por piedad, palabras que no pudimos decir,
palabras que no debieron decirse
o que dijimos demasiado tarde,
el mundo cabe en una palabra porque el mundo no es una palabra,
ninguna mirada esta consigo misma,
ninguna palabra volvera sobre si misma,
palabras, palabras, palabras,
yo las reuno al azar, las disperso,
las tengo un rato en las manos como objetos tortuosos o puros,
las miro mas cerca, ya no las veo
o veo a traves de ellas y entoces ya no hay palabras...
                                                                    Jose Carlos Becerra
QUE POBRES ESTAMOS TODOS.
Que pobres estamos todos,
sin un pan para comer,
porque nuestro pan lo gasta
el patron en su placer.

Mientras el tiene vestidos
y palacios y dinero,
nosotros vamos desnudos
y vivimos en chiqueros.

Nosotros sembramos todo
y todo lo cosechamos,
pero toda la cosecha
es para bien de los amos.

Nosotros sufrimos todo:
la explotacion y la guerra,
y asi nos llaman ladrones
porque pedimos la tierra.

3 de agosto de 2011

PALABRAS PARA INICIAR LA NOCHE DE POESIA.

ESTA NOCHE ESTAMOS CONVOVADOS PARA DECIR NUESTRA PALABRA, PARA HACERNOS DE PALABRAS (Y DE SONIDOS). Y QUE ES LA POESIA? SINO SENTIMIENTOS E IDEAS HECHOS PALABRAS Y SONIDOS. SIN AFAN DE PONERME MUY ACADEMICO, PERMITANME COMENTARLES QUE EL VOCABLO POESIA, VIENE DEL GRIEGO: POESIS, QUE SIGNIFICA CREAR O DESPERTAR. CREAR NO SOLO EN EL SENTIDO DE INVENTAR, SINO EN EL SENTIDO DE PROVOCAR EN EL OYENTE EMOCIONES Y PENSAMIENTOS. ES EN ESTA ACEPCION QUE TOMAREMOS LA PALABRA POESIA, PUES SABEMOS CLARAMENTE QUE NINGUN POEMA O MEJOR DICHO, NINGUNA CREACION, ESTA TERMINADA SINO ES COMUNICADA, TRANSMITIDA. POR ESTO LES INVITAMOS A QUE ESTO SEA UN DIALOGO, ES DECIR QUE USTEDES Y NOSOTROS, NOS HAGAMOS DE PALABRAS, NOSOTROS, COMO YA LO HE COMENTADO, DICIENDO NUESTRA PALABRA Y USTEDES CUESTIONANDONOS SOBRE ELLA. DE IGUAL FORMA HEMOS DECIDIDO INCLUIR NO SOLO POESIA (EN EL SENTIDO COMUN DEL TERMINO) SINO TAMBIEN ALGUN CUENTO Y OTRAS NARRACIONES, QUE CLARO ESTA SON UNA CREACION POETICA.
CONTAREMOS TAMBIEN CON LA PARTICIPACION DEL RUPO DE ROCK "AHNK", PARA ASI CERRAR ESTA NOCHE ROMANTICAMENTE, ES DECIR ROCKEAREMOS ROMANTICAMENTE, O POR QUE NO? POETICAMENTE.
ES DE INTERES NUESTRO QUE CADA NOCHE DE POESIA (ESTA ES LA SEGUNDA) DEMOS A CONOCER O RE-CONOCER, LA SEMBLANZA Y ALGO DE LA OBRA DE ALGUNOS POETAS DE LOS LLAMADOS "CONSAGRADOS". HOY NOS ACOMPAÑARAN, EN OTRAS VOCES, SOR JUANA INES DE LA CRUZ Y OCTAVIO PAZ, A QUIENES HEMOS INVOCADO DESDE CADA UNA DE SUS PAGINAS. ASI PUES, TAMBIEN AGRADESCO A SOR JUANA Y A OCTAVIO PAZ, SU PRESENCIA.
FINALMENTE ES GRATO DECRI, QUE EN ESTOS DIAS ASIAGOS POR LOS QUE PASA MEXICO, SIEMPRE ES BUENO RECURRIR A LA POESIA, PUES TOMANDOLA EN NUESTRAS MANOS, EN NUESTROS LABIOS, PODREMOS RECORDAR QUE DESPUES DE TODO EL MUNDO NO ES TAN MALO.
ASI QUE HAGAMONOS DE PALABRAS Y EL QUE ESTE LIBRE DE SILENCIOS, QUE ARROJE LA PRIMER POESIA.
BIENVENIDOS Y GRACIAS POR ACOMPAÑARNOS.


TEXTO SOBRE LA RELECTURA.

RELECTURA

La relectura implica una dosis, pequeña o grande, de nostalgia. Los escritores y los lectores avezados sugieren  que al releer un libro, un ensayo o un poema, el mensaje cala distinto. Entra por otras partes y toca sitios desconocidos. Tienen razón: el texto es el mismo, pero quien lee ha cambiado, quien lee bajo la luz (o la obscuridad) de otro tiempo, escruta diferente.

El paso de los años modifica a la persona. La mirada y el sitio de lectura son otros, son distintos. A través de los resquicios del tiempo la nostalgia se filtra y transforma la experiencia de la lectura. No la hace más viva ni mejor. La integra a la vida. Testigos mudos de las diferencias entre lectura y relectura son los libros subrayados o que llevan notas al margen. Las palabras y las ideas no se modifican; cambia el acento de la mirada, los tonos de los lápices y la profundidad de la nostalgia.

La relectura abre espacios desconocidos. Lo que en un tiempo fue importante deja de serlo; lo que ahora llama la atención antes pasó inadvertido. Coger un viejo libro, con otras manos, con otros ojos y desde otro sitio ofrece vivencias diferentes. Hay quienes piensan que la relectura es una suerte de diván, o una casa vieja que se habitó durante muchos años en la cual había rincones propios, privados, ajenos al ruido de la existencia. En el diván se repasan fragmentos de la vida y en las moradas de otros tiempos se atesoran secretos íntimos. Lo mismo sucede con la relectura. Nuevos polvos llegan a las páginas viejas y los lápices desvelan nichos desconocidos.

Las notas desperdigadas en las hojas de los libros o en las líneas subrayadas dan cuenta de lo que uno fue, de lo que uno veía, de lo que hacía falta y de lo que parecía superfluo. Las notas y las líneas subrayadas son como los viejos pasaportes: dan cuenta del pasado.

El gusto y la necesidad de releer caminan de la mano de la necesidad de recordar. La relectura toca algunas puertas del pasado y muestra muchos rincones olvidados. En ocasiones se relee por obligación, otras veces por nostalgia o por entender algunos vericuetos del presente.

Muchos piensan que la relectura y la nostalgia caminan por calles similares. Yo me adhiero a esa idea. Algunos acuden a lo viejo para menguar la tristeza; otros buscan paliar sus dolores al tocar lo se fue o al sacar del estante los libros de otra época. Ni la relectura ni la nostalgia acatan reglas. Aunque con frecuencia dialogan entre sí, cada una tiene su propia vida. Hojear un libro y tocar sus páginas suele ser antesala de la melancolía. Lo inverso también sucede: la nostalgia abre libros cuando requiere hurgar en el pasado para mitigar los sinsabores del presente o para buscar en las páginas leídas alguna respuesta olvidada, alguna voz otrora querida. Poco importan las razones de la relectura. Importa lo que se mira. Quedan las páginas viejas vestidas de nostalgia, quedan los renglones tocados por otros tiempos, por otras realidades. Los libros viejos son compañeros, son testigos. Contagian el cariño de lo perdido.

Se regresa a los cuadernos o a los libros deshojados cuando la melancolía irrumpe en el presente. Releer no cura. En ocasiones atenúa algunas tristezas  y en ocasiones recuerda viejas heridas. Haga lo que haga, la relectura imprime nuevos significados a las vidas de las personas. La enfermedad y la relectura tienen algunas similitudes. Quien sana encuentra que la vida es distinta, quizás mejor, quizás más rica. Quien relee y comprende que el mundo tiene muchas aristas, cambia, se modifica. Releer no desdibuja la crudeza de la vida ni borra los tragos amargos del presente pero sí reconforta y acompaña. Lo mismo sucede con quien cura. Los dolores que se fueron, aunque se almacenen en algún lugar del alma, permiten vivir mejor.

El contacto –o el deseo- con el papel; el ambiente –o el calor- de las bibliotecas; la manía –o la profesión- de anotar o subrayar; el cariño –o la devoción- por acomodar los libros en los libreros; la obsesión –o la necesidad- por ordenarlos de acuerdo al tema o al abecedario, el vicio –o la pasión- de recordar alguna idea sobresaliente y escribirla en un cuaderno, en una servilleta, en una bolsa de papel o en un boleto de teatro; el amor –el amor, no hay otra palabra- por los lápices y sacapuntas, y el respeto hacia las gomas de borrar, forman parte del vicio de la relectura. Releer y regresar al cobijo que ofrecen los libros no cura pero sí mengua las inclemencias de la vida. El primero es inmenso: la relectura acompaña, abraza, mitiga.

La era de los celulares y de los libros en computadora amenaza muchos espacios. Uno es el de la relectura. Volver a los libros es algo más que leerlos de nuevo. Es tocarlos. Es utilizar algún pegamento para engomar la pasta a punto de desprenderse. Es abrirlos con cuidado para evitar que todos los recortes que pernoctan entre sus páginas se pierdan. La relectura se convierte en compañero inmejorable al releer los programas de algún concierto, al abrir una noticia del periódico, al recordar la librería donde se adquirió el libro o el pasillo de algún cine donde se hojeó. Los libros de papel son partes de la persona. Son ejes fundamentales del tiempo y testigos de la vida.

Los libros guardan entre sus pastas muchas historias. Una es la que cuenta el autor y otra es la que escribe el lector. La relectura no sólo es un rencuentro con el autor y con uno mismo. Es algo más. Es el tejido que borda el lector sobre el telar del autor. Es un ropaje nuevo que forma parte de la historia del lector. El libro siempre será el mismo. El lector siempre será diferente. Quien relee después de muchos años el mismo libro es el encargado de escribir algunas de las historias que no alcanzaron espacio entre las pastas de los libros y que el autor dejó de trazar.

La nostalgia y la relectura son compañeras. Ambas se retroalimentan. Ambas, al regresar al tiempo viejo, permiten conjugar la vida por medio de otros verbos, por medio de otras palabras. Algunas nuevas, algunas viejas, muchas inexistentes.

                                                                                               ARNOLDO KRAUS.

31 de julio de 2011

LA NOCHE

LA NOCHE ES PUNTUAL, CICLICA.
SIEMPRE ACUDE A LA CITA
TAL VEZ IGUAL QUE LA MUERTE,
SOLO QUE ESTA ES TAN PUNTUAL
QUE AVECES LLEGA ANTES.
LA NOCHE ES CONTRADICTORIA, VOLUBLE.
PUEDE MOSTRARSE PESADA O LIGERA
ESCLAVIZANTE O LIBERADORA
PROFUNDA O INMEDIATA
LLENA DE INSOMNIOS O VACIA DE SUEÑOS.
AUNQUE SE ALEJA POR INSTANTES
SIEMPRE ESTA ACECHANTE, CALCULADORA
PARA ABRAZARNOS CON SUS LARGOS
BRAZOS OBSCUROS Y FRIOS.
LA NOCHE SIEMPRE REGRESA
NO SE DEMORA, ASISTE AL ENCUENTRO.
SIEMPRE RENACE DE SI MISMA
PARA SER SACRIFICADA CADA AMANECER
Y RESURGIR DE LAS CENIZAS.

LA AGRURA

LA NOCHE APENAS COMIENZA
 Y YA TE SIENTO VENIR
DENTRO DE MI.
TU FUEGO ME CONSUME
POCO A POCO
QUEMANDO MIS ENTRAÑAS
MIS VISCERAS
SIENTO TU SER
SUBIR POR MI GARGANTA
PARA INTENTAR SALIR
DISPARADA POR MI BOCA.
SIN QUERER O QUERIENDO
NO LO SE, INDUCES AL SUDOR
 A QUE ESCAPE POR CADA UNO DE MIS POROS.
DE PRONTO COMO LLEGASTE, TE VAS DE MI.
SIN AVISAR, SIENTO COMO TUS LLAMAS
QUE CARCOMEN SE APAGAN SIN QUE QUEDE
RASTRO DE TI ¡MALDITA AGRURA!

LATITUD

TAN PRONTO, DE GOLPE, SIN APENAS
VESTIGIOS DE SU SANGRE ENTRE MIS YEMAS,
LAS COSAS VAN PERDIENDO SU SENTIDO.
MUDAN DE PIEL Y ESPINAS LAS PALABRAS,
IGUAL QUE LOS RECUERDOS DE LOS PARQUES
HAN DEJADO DE SER LO QUE ANTES FUERON
RAZON, MITO Y VERDAD. CRECIO EL VERANO
PLUVIAL SOBRE LOS ARBOLES, LA MUSICA
VUELA CON ELLOS A OTRA TIERRA. INTENTO
ESCUCHARLOS PARTIR, PERO YA ES TARDE
TAMBIEN PARA LOS PAJAROS Y EL TRUENO
QUE DIO A LA HABITACION SU GEOMETRIA
EVAPORO SU RASTRO. NADA QUEDA
DEL RELAMPAGO HERIDO. NI UN EFIMERO
DESPOJO DE MI SOMBRA ESTA EN EL AIRE.
                                                       JORGE VALDES DIAZ-VELEZ

HERENCIA

Hace cuatro años, sería por octubre o noviembre, salí otra vez de la cárcel después de cumplir una condena de dos, dizque por robo, señor. yo era inocente. Se lo juro, señor, por Santa María de Guadalupe, que no me dejará mentir.
También mi padre fue convicto -un par de veces, no más. Y cuentan que mi abuelo también -tres o cuatro, parece-, pero eso son decires, yo ni lo conocí. Igual ambos, dizque por robo los dos. Mi padre siempre dijo que él era inocente- y besaba los dedos puestos en cruz.  Y en la familia se sabe que mi abuelo lo juraba por Nuestra Señora de la Concepción- porque también era devoto mi abuelo.
Son las cuatro treinta de la mañana y acaba de levantarme el teléfono. Es mi hijo, desde la delegación. Me dijo que lo detuvieron, acusado de robo, pero que no nos preocupemos, que lo van a soltar pronto porque es inocente. Ya veremos mañana quién nos puede ayudar. A esta hora no pienso ir por él: sé que miente el muy tal por cual.
                                                                             FELIPE GARRIDO.